Hasta ahora no había podido verla, a pesar de que todo el mundo hablaba maravillas de ella. Y la verdad es que no me ha defraudado. Lo tiene todo. Tanto la fotografía como la música recuerdan continuamente a una road movie fronteriza. Los personajes están increíblemente construidos, llenos de matices (el trompetista loco, su hermano "el hierros", Ainara "la puerquita", o el papel secundario de Emma Suárez). Es enternecedora, triste pero optimista, y deja un regusto de buen cine español.
Recomendada encarecidamente para quien no la haya visto aún (aunque ya no puede verse en los cines).
Ya tengo favorita para los Goya.