
Sí, este era yo. Y en el fondo lo sigo siendo.
Por entonces tenía menos preocupaciones, creía en los Reyes Magos, en Dios, y seguramente hasta era feliz.
Y recuerdo que cuando era pequeño soñaba con ser mayor, porque pensaba que sería más libre y podría hacer siempre lo que quisiera. Y ahora que soy mayor, muchas veces, me gustaría volver a ser como en la foto. Volver a la inocencia y la despreocupación. Por desgracia, como el 99% de las cosas que quiero, eso es imposible. Pero ya me voy acostumbrando a vivir deseando imposibles.
Hay una canción muy clara para ser la banda sonora de este post. Me voy a pasar toda la semana cantándola por las calles. Aunque me miren raro: