7/18/2008

HUEVOS A LA PARISIÉN

18 de julio. Me despierto en estado de shock, con la tensión más baja que alguna estación de la línea 6. Los efectos del calor en mi cuerpo van aumentado, hasta que llegue un punto en el que necesite un electroshock para levantarme de la cama en determinados días. Tras ingerir un litro de café y dejar caer mi cuerpo bajo otros cuantos litros de agua fría, consigo abrir los ojos y me aposento frente al ordenador. Tras tener alguna amigable charla messengera y leer la prensa seria (el AS, el Efe Eme y el Hola), decido que es el mejor momento para bajar al bar a degustar uno de sus magníficos, a la par que saludables, menús del día. Nada más llegar, el estado impertérrito se apodera de mí al leer uno de los primeros: "huevos a la parisién".
Haciendo acopio de valentía, y dejándome llevar por la incosciencia que me caracteriza, decido jugármela y apostar por la exquisitez culinaria con la que nuestro "Ferrán Adriá" carabanchelero ha decidido deleitarnos en el día de hoy. Tras unos eternos minutos de expectación, mis "Huevos a la parisién" llegan a la mesa y la decepción se apodera del ambiente. Resulta que la exquisitez culinaria en cuestión se trata simplemente de una ensaladilla rusa rodeada por huevos cocidos, eso sí, abnegados por mahonesa de dudosa calidad y salsa rosa.
Horas después, presiento que la salsa rosa en cuestión está empezando a cobrar vida en mi interior y provocar un malestar generalizado.

Moraleja:
tenemos muchas ocasiones en la vida en las que podemos arriesgar o apostar. Podemos elegir por lo conocido (una ensalada mixta o un gazpacho) y terminamos decidiéndonos por unos "Huevos a la parisién" o alguna exquisitez de barrio que nos lleve a la confusión. En esos momentos, nos encontramos con la disyuntiva del riesgo o lo seguro. Tras mi experiencia de hoy, creo que he aprendido la lección.

7/17/2008

ESPERANZA EN EL INFIERNO

Qué porte, qué saber estar y qué elegancia. Tenemos una presidenta que no nos la merecemos.

7/16/2008

¿Sabes cuál es el truco de los valientes?
No decir nunca que tienen miedo.

LIBERTAD Y VIAJES

Hace ya unos cuantos años hice un viaje a Barcelona en tren. Recuerdo que era la primera vez que viajaba solo, y no se me puede olvidar la sensación de libertad que tenía dentro de un vagón rodeado de guiris tostados, viendo pasar la vida fugaz a través de las ventanillas. Eran unas 7 horas de viaje, y aquello pareció una eternidad. Desde entonces, cada vez que me voy de viaje respiro bocanadas de libertad, y asocio el hecho de viajar a esa sensación. Es como si no pudiéramos ser libres allí donde vivimos habitualmente, allí donde nos atan la rutina y el pasado.
¿A alguien más le ocurre o soy yo el raro?

7/15/2008

RENOVÁNDOME

Como el observador lector habrá podido comprobar, hay cambios en el blog. Nuevo color, nuevas palabras, nuevos enlaces, nueva piel...
Consecuencia de que le siga teniendo alergia a la rutina.
Por favor, si me he olvidado de tí o quieres aparecer en los enlaces de blogs, deja un mensajito en comentarios, gracias. Es que soy muy listo y no guardé los blogs que tenía enlazados antes de cambiarlo todo. Y tirando de memoria pasa lo que pasa.

Salud y suerte (de la buena) para todos.