1/07/2009
TESTAMENTO VITAL
Cuando la tarde naranja desenrede la madeja. Cuando mi cuerpo tirite y tenga lista la madeja. Que abran las ventanas y me dejen marchar. Que la noche no duela. Me despedirás... y arderé en una estrella. Y celebrarás, este pequeño milagro. Elegimos el camino, también al fin del trayecto, y ahora a celebrar, a la luz de una estrella vespertina y azul,
la hazaña de estar vivos.
P.D. gracias por este regalazo de reyes en dvd. Y por darme permiso para subir y compartir este trozito.
COMO EL MAR EN AÑO NUEVO
Todos los paraguas están rotos, y la lluvia nos está empapando. Quedarse siempre es peor que una retirada a tiempo. Y ahora ya empecé a saber despedirme, aunque siempre lo haga demasiado tarde. Ahora ya empecé a saber cuando darme por vencido, en medio de tanto frío, que nos deja tan helados, como el mar en año nuevo.
Todos los zapatos están rotos, y el agua llega a nuestros pies. Mejor será dejar de saltar en los charcos, y dejar de dejarse llevar. Que sean otros, los que disfruten, en medio de esta tempestad. Que amenaza con dejarnos tan rotos, como nuestros paraguas, y nuestros zapatos rotos, tan rotos, como lo estaremos tú y yo, si es que no lo estamos ya, y no nos hemos dado cuenta, o es que no hemos querido verlo. No hay peor ciego que el que quiere ver lo que no es, lo que no existe, y que tanto te llega a doler. Mucho más que algunas cosas que existieron.
Todos los zapatos están rotos, y el agua llega a nuestros pies. Mejor será dejar de saltar en los charcos, y dejar de dejarse llevar. Que sean otros, los que disfruten, en medio de esta tempestad. Que amenaza con dejarnos tan rotos, como nuestros paraguas, y nuestros zapatos rotos, tan rotos, como lo estaremos tú y yo, si es que no lo estamos ya, y no nos hemos dado cuenta, o es que no hemos querido verlo. No hay peor ciego que el que quiere ver lo que no es, lo que no existe, y que tanto te llega a doler. Mucho más que algunas cosas que existieron.
NOCHE DE REYES
Sin regalos. Con olor a castañas. Con el frío pegado en la espalda. Aunque con el piano del Libertad como escenario de fondo. Horas de canciones. Con Luis y Conchita sembrando de magia las vigas del techo. No, no es tan ñoña como parece. Y una botella de vino blanco para celebrar el año nuevo. Con un camerino inundado, de aguas y risas. La Gran Vía llena de Reyes Magos ofreciendo sus servicios mientras se congelan de frío. Y todos los taxis están vacíos, como nuestras camas. Planes. Y el futuro como antídoto para la tristeza. Ojalá que la crisis fuera sólo un problema de dinero. Porque cada vez tengo más vértigo. Cuando miro desde abajo y cuando miro desde arriba.
Ya queda menos para el 2010.
Ya queda menos para el 2010.
1/03/2009
EL SISTEMA SE HA RECUPERADO DE UN ERROR GRAVE
Eran las 12:35 de la noche. Llevaba varias horas peleándome con mi ordenador, mientras hacía un trabajo muy importante. Cuando lo estaba terminando, y tras varios pantallazos azules, de repente se apagó. Ha ocurrido en más ocasiones, pero esta vez no volvía a encenderse al darle al botón correspondiente. Debí darle unas 300 veces, y nada, que no funcionaba. Desconecté del enchufe y probé en otro. Sin resultado. Empezaba a asumirlo. Había perdido cientos de cosas que no quería perder. Meses de trabajo. Resignado, y con las lágrimas cayendo sobre mis mejillas, descubrí que había luz en la habitación de mi hermano. Posando el cadáver en mis brazos le dije "mi ordenador ha muerto". En ese momento, una brillante idea llegó a su cerebro, quitó la batería de mi portátil, lo encendió, y TACHÁN!! El ordenador volvió a encenderse. Probablemente ha sido el mayor momento de alegría en mis últimos dos años y medio. Sólo se le ha muerto la batería. Ahora tengo un portátil de sobremesa. Pero al menos mi pequeño supratech (sí, soy la única persona en el mundo con un ordenador de esta marca) sigue vivo. Vale, sin batería, con una bandeja de cds que tiene vida propia, calentándose a los 3 minutos de estar encendido, colgándose cuando trato de abrir más de dos cosas a la vez.. pero vivo.
Muy herido, pero vivo.
Muy herido, pero vivo.
1/01/2009
LOS AÑOS IMPERDIBLE
2008 ha sido la continuación de 2007 y de 2006. Es como si estuvieran unidos por un imperdible imaginario y extrafuerte, que no se puede deshacer. Aviso para navegantes:
cuando en el 2050 publique mi autobiografía, los años imperdible serán capítulos jugosos.
He seguido sin aprender a tocar el piano. Mi pelo está cada vez más despeinado. Me emborraché mas veces de las que debía, y dije demasiadas cosas que no debí haber dicho. Aunque también me callé demasiadas cosas que no debí haber callado. Aprendí que no se debe esperar nada de nadie, porque rara vez recibes lo que esperas. Visité al médico más que en toda mi vida, y parece que me arreglaron al menos un poco. Viajé más que nunca, y encontré algún pedazo de mi puzzle en carreteras secundarias, gasolineras perdidas, estaciones de trenes y aeropuertos vacíos. Empecé a aceptar que el NO parece la única respuesta posible, y seguí buscando la forma de sentirme cómodo en esta inmensa sala de espera.
Feliz 2009. A todos los que leéis este blog, y hacéis que me sienta acompañado a ratos. A los que dejáis comentarios y a los que no. A mis 15.771 visitas. A Paul Auster y a Murakami. A los camareros que me emborracharon. A Jakob Dylan. A la repartidora del Qué! del metro de Carabanchel. A mi farmacéutica encantadora del pelo raro. A los conductores de la EMT con los que paso tantas horas al día. A mis amigos. A los que no lo son. A mis amigas. A las que no quiero que lo sean. A Barack Obama. A mi guitarrista de cabecera. A mi Fender. A Antonio Vega. A todos los nortes que nos quedan por encontrar.
En definitiva, a tí, que estás leyendo esto. Gracias.
En un capítulo de Californication, la niña le pregunta a Hank:
- Padre, ¿estás bien?
- No. Pero estoy trabajando en ello.
Pues en esas estamos.
cuando en el 2050 publique mi autobiografía, los años imperdible serán capítulos jugosos.
He seguido sin aprender a tocar el piano. Mi pelo está cada vez más despeinado. Me emborraché mas veces de las que debía, y dije demasiadas cosas que no debí haber dicho. Aunque también me callé demasiadas cosas que no debí haber callado. Aprendí que no se debe esperar nada de nadie, porque rara vez recibes lo que esperas. Visité al médico más que en toda mi vida, y parece que me arreglaron al menos un poco. Viajé más que nunca, y encontré algún pedazo de mi puzzle en carreteras secundarias, gasolineras perdidas, estaciones de trenes y aeropuertos vacíos. Empecé a aceptar que el NO parece la única respuesta posible, y seguí buscando la forma de sentirme cómodo en esta inmensa sala de espera.
Feliz 2009. A todos los que leéis este blog, y hacéis que me sienta acompañado a ratos. A los que dejáis comentarios y a los que no. A mis 15.771 visitas. A Paul Auster y a Murakami. A los camareros que me emborracharon. A Jakob Dylan. A la repartidora del Qué! del metro de Carabanchel. A mi farmacéutica encantadora del pelo raro. A los conductores de la EMT con los que paso tantas horas al día. A mis amigos. A los que no lo son. A mis amigas. A las que no quiero que lo sean. A Barack Obama. A mi guitarrista de cabecera. A mi Fender. A Antonio Vega. A todos los nortes que nos quedan por encontrar.
En definitiva, a tí, que estás leyendo esto. Gracias.
En un capítulo de Californication, la niña le pregunta a Hank:
- Padre, ¿estás bien?
- No. Pero estoy trabajando en ello.
Pues en esas estamos.
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