Nada que añadir.
9/14/2009
9/13/2009
MALDITO EL DÍA EN QUE CONOCÍ A NACHO VEGAS
¿Que por qué? Porque desde que te metes en esa droga dura que son sus canciones, en esa espiral, no hay forma de salir. Desde que le ves en un escenario ya no te gusta ningún cantante si no hay opciones de que se muera mientras está cantando. Y seguramente seguiría después de muerto. Porque no hay nadie que sea capaz de hablar en una sola canción del tiempo, del Carrefour, las señoras bien peinadas, el gobierno, Chernobil, las smoking room de los aeropuertos y que todo quede bien. Tampoco puede haber otro cantante que tenga dos grupos de Facebook, uno pidiendo que se suicide "porque España necesita un mártir" y otro pidiendo que vaya a Eurovisión.
Alguien me preguntó una vez qué música escuchaba yo de camino al trabajo por las mañanas. Respondi que Nacho Vegas. Y aún escucho en mi cabeza los gritos con los que me respondió. Puede que sea difícil entender que alguien vaya en un autobús rojo a las 8 de la mañana con un tio en los oidos cantando "El ángel Simón", que es una canción que habla del suicidio de su padre.
Lo que decía al comenzar el texto, una droga dura.
Y por las mañanas en la ducha, mientras ahuyento la tos perruna, me pregunto:
¿Para qué coño voy a escribir yo si hay un tío capaz de escribir cosas como esta?
Fue aquella gitana que nos leyó el porvenir,
dijo "uno es el asesino y el otro es el que va a morir".
Y salimos de allí y me miraste asustada y el miedo sonó en tu voz:
"antes de que tú me mates, prefiero matarme yo".
Y emprendiste así tu huida y yo corrí a mi habitación
y mezclé en una cuchara el polvo blanco y el marrón.
Y con la sangre aún resbalando te llamé desde ese hotel:
"Por favor, entiende que algo no funciona en mí muy bien".
Y al otro lado te oí llorar y yo seguí y no colgué,
y me suplicaste: "Déjame de una vez, déjame de una vez".
Y tus párpados cayendo se me antojan guillotinas,
y te observaré durmiendo y me pondré a susurrar:
"nuestras almas no conocen el reposo vida mía,
pero si hay algo que es cierto es que
te quiero un mundo entero con su belleza y su fealdad.
¿Por qué no puedes aceptar que esto no se trata más
que, amor mío, de morir o de matar, de morir o matar?"
De verdad, háganse un favor y escúchenle. Antes de que se muera o lo maten. Al principio cuesta, y lo primero que piensas es que desafina, que no sabe tocar la guitarra, y te preguntas qué coño haces escuchando a ese tío y una canción eterna de 8 minutos sin estribillo. Pero unos meses después estarás escribiendo sobre él en tu blog un domingo por la mañana.
Y para colmo, el cabrón, está liado con la Rosenvinge.
Alguien me preguntó una vez qué música escuchaba yo de camino al trabajo por las mañanas. Respondi que Nacho Vegas. Y aún escucho en mi cabeza los gritos con los que me respondió. Puede que sea difícil entender que alguien vaya en un autobús rojo a las 8 de la mañana con un tio en los oidos cantando "El ángel Simón", que es una canción que habla del suicidio de su padre.
Lo que decía al comenzar el texto, una droga dura.
Y por las mañanas en la ducha, mientras ahuyento la tos perruna, me pregunto:
¿Para qué coño voy a escribir yo si hay un tío capaz de escribir cosas como esta?
Fue aquella gitana que nos leyó el porvenir,
dijo "uno es el asesino y el otro es el que va a morir".
Y salimos de allí y me miraste asustada y el miedo sonó en tu voz:
"antes de que tú me mates, prefiero matarme yo".
Y emprendiste así tu huida y yo corrí a mi habitación
y mezclé en una cuchara el polvo blanco y el marrón.
Y con la sangre aún resbalando te llamé desde ese hotel:
"Por favor, entiende que algo no funciona en mí muy bien".
Y al otro lado te oí llorar y yo seguí y no colgué,
y me suplicaste: "Déjame de una vez, déjame de una vez".
Y tus párpados cayendo se me antojan guillotinas,
y te observaré durmiendo y me pondré a susurrar:
"nuestras almas no conocen el reposo vida mía,
pero si hay algo que es cierto es que
te quiero un mundo entero con su belleza y su fealdad.
¿Por qué no puedes aceptar que esto no se trata más
que, amor mío, de morir o de matar, de morir o matar?"
De verdad, háganse un favor y escúchenle. Antes de que se muera o lo maten. Al principio cuesta, y lo primero que piensas es que desafina, que no sabe tocar la guitarra, y te preguntas qué coño haces escuchando a ese tío y una canción eterna de 8 minutos sin estribillo. Pero unos meses después estarás escribiendo sobre él en tu blog un domingo por la mañana.
Y para colmo, el cabrón, está liado con la Rosenvinge.
9/11/2009
METAFORA VITAL MUSICAL
El otro día hablaba con un cantautor (sí, se puede hablar con ellos). Yo le decía que no podía tocar un tema si lo tenía que ir siguiendo en el papel, que necesitaba cerrar los ojos, abstraerme de todo, y tocarlo sintiendo... sin pensar en nada más, y mucho menos en seguirlo en el papel. Si lo iba leyendo la cagaba. Si pensaba, me equivocaba. Tenía que ser de memoria.
Y él me decía que le pasaba lo mismo, y terminamos sin entender esa moda que últimamente tienen algunos músicos en leer cada palabra que cantan, en ir siempre con el atril frente a los ojos. Aunque lo mismo lo suyo tiene más mérito, ya que a nosotros nos resultaba imposible hacerlo (y hacerlo bien).
Y hoy, en mi desayuno filosófico volví a pensar en ello, y extrapolé (siempre quise usar esta palabra) esta sensación, que se tiene tocando una canción, con la que se tiene haciendo otras muchas cosas en la vida.
Cuanto más lo piensas, más la cagas. Y lo mejor es hacer, actuar, tal y como te sale de dentro, como lo sientes. Y punto.
Y él me decía que le pasaba lo mismo, y terminamos sin entender esa moda que últimamente tienen algunos músicos en leer cada palabra que cantan, en ir siempre con el atril frente a los ojos. Aunque lo mismo lo suyo tiene más mérito, ya que a nosotros nos resultaba imposible hacerlo (y hacerlo bien).
Y hoy, en mi desayuno filosófico volví a pensar en ello, y extrapolé (siempre quise usar esta palabra) esta sensación, que se tiene tocando una canción, con la que se tiene haciendo otras muchas cosas en la vida.
Cuanto más lo piensas, más la cagas. Y lo mejor es hacer, actuar, tal y como te sale de dentro, como lo sientes. Y punto.
9/10/2009
¿CREES EN LA CASUALIDAD? ¿O EN EL DESTINO?
- Yo creo que nos volveremos a encontrar. Es como una certeza que tengo dentro y no sé muy bien de donde viene.
- Y si eso ocurre será el destino.
- Si eso ocurre... si dentro de 30 o 40 años te vuelvo a encontrar, en algún lugar recóndito y extraño, tendré que reconocer que ganaste, que en verdad existe el destino.
- ¿En serio, creerías que si nos volvemos a encontrar es el destino?
- Claro. O la casualidad. Una de las dos.
- No, sería el destino. Las casualidades no existen.
- Si te encuentro en alguna situación extraña, como el aeropuerto de Beirut, o las calles de Tokyo, vete a saber... te pediré que te cases conmigo.
- No serás el primero.
- Lo sé.
- Y si eso ocurre será el destino.
- Si eso ocurre... si dentro de 30 o 40 años te vuelvo a encontrar, en algún lugar recóndito y extraño, tendré que reconocer que ganaste, que en verdad existe el destino.
- ¿En serio, creerías que si nos volvemos a encontrar es el destino?
- Claro. O la casualidad. Una de las dos.
- No, sería el destino. Las casualidades no existen.
- Si te encuentro en alguna situación extraña, como el aeropuerto de Beirut, o las calles de Tokyo, vete a saber... te pediré que te cases conmigo.
- No serás el primero.
- Lo sé.
9/09/2009
BUSCO BRUJO, HECHICERO, CHAMÁN, MEIGA, EXORCISTA O SIMILAR
Dormí mal.
Se estropeó el metro.
Se me rompió la zapatilla.
El ventilador se niega a funcionar.
El agua caliente de la ducha sale sin presión.
La televisión ha dicho basta ya y no hay manera de que se vea bien.
Me remontaron un partido que ganaba fácil en los minutos finales (es una metáfora).
Acumulé un nuevo fracaso a la colección y me entró la risa floja.
Empecé a preguntarme dónde estará la cámara oculta.
Puse un anuncio buscando piso céntrico en Marte o en Islandia.
Empecé a creer en la brujería.
No me hagáis mucho caso, pero yo creo que estaba mejor de vacaciones.
Se estropeó el metro.
Se me rompió la zapatilla.
El ventilador se niega a funcionar.
El agua caliente de la ducha sale sin presión.
La televisión ha dicho basta ya y no hay manera de que se vea bien.
Me remontaron un partido que ganaba fácil en los minutos finales (es una metáfora).
Acumulé un nuevo fracaso a la colección y me entró la risa floja.
Empecé a preguntarme dónde estará la cámara oculta.
Puse un anuncio buscando piso céntrico en Marte o en Islandia.
Empecé a creer en la brujería.
No me hagáis mucho caso, pero yo creo que estaba mejor de vacaciones.
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