De mayor quiero ser Miley Cyrus. Aún me dura el impacto tras ver su actuación del otro día en Rock in Rio.
Yo soy un hombre muy persistente. Una vez vi a Oliver meterle un gol a Benji. Tardó una semana.
El otro día fui a una entrevista de trabajo. Era para una supuesta ONG, para captar gente que apadrinara niños. El problema es que el niño apadrinado terminaba ganando más dinero que yo, y al final al que tienen que apadrinar es a mí.
Me he hecho un hombre. Ya hago arreglos de electricidad (sencillos, eso sí) subido a una escalera. Esta vez no era sólo cambiar una bombilla, habia mayor complejidad. Y no he muerto electrocutado, aunque la mayoría de la gente apostara por ello. No, tampoco me he caido de la escalera.
Ya me da menos miedo mirar dentro de mí.
En serio, lo de Miley Cyrus fue muy fuerte. Cantaba en posturas muy raras. Yo creo que lo hacía para que se le viera el canalillo. Y miles de niños la ovacionaban.
El otro día fui a Las Ventas, a los toros. Un francés salió a hombros.
Me he enterado demasiado tarde de que Micah P. Hinson actuaba hoy en Malasaña. Claro, las entradas estaban agotadas. Y yo tan cerca, y sin poder verle.
Miley, te seguimos queriendo. Aunque ahora seas una zorra.
Y me voy a la cama, pensando que hice lo que pude.
6/08/2010
6/06/2010
Es mentira
Que haya olvidado el olor de tu perfume. Que me vayan las cosas bien y todo haya cobrado sentido. Sí, es mentira. Tampoco aprendí a vivir solo, ni a cocinar algo que no estuviera precocinado. No es cierto que me haya acostumbrado a las despedidas, y las asumiera como inevitables. Me siguen doliendo como cuando era un niño. Es mentira que duerma bien. Que tenga sueños bonitos, y que haya dejado de escribir tu nombre en todas mis libretas. Aún sigo tratando de acostumbrarme a los huecos vacíos. Sigo dándole demasiadas vueltas a la cabeza. Y llorando cuando nadie me ve. Es mentira que ahora confíe en los poderes curativos que tiene el odio. Tampoco me sirvió.
6/04/2010
SI NO DOLIERA TANTO
Mis ojos encontrarían lo que andan buscando. Tal vez podría poner buena cara. A lo mejor hasta podría parecer una persona normal. Desayunaría una tostada en el bar por las mañanas, echaría un vistazo al periódico y maldeciría las noticias. Echaría de menos sólo de vez en cuando. Puede que me planteara el futuro como algo posible. Haría planes que nunca cumpliría. Tendría en mi habitación recuerdos de un pasado supuestamente mejor. Sonreiría en las fotos. Me emborracharía como todos. Vería la televisión y escribiría menos. Haría tres comidas al día. Me preocuparía por el mundial de fútbol. Daría conversación a los abuelos que esperan el autobús. Me atrevería a mirar por las ventanas. No sería experto en determinados asuntos referentes a la soledad en las tardes de domingo. Escribiría cartas con destino. Volvería del todo.
Si no doliera tanto, claro.
Si no doliera tanto, claro.
6/03/2010
Un irlandés en Barichara
A veces ocurren cosas que a uno le reconcilian con el mundo, y le hacen ver que es posible encontrar un artista realmente solidario, por difícil que parezca.
Mi admiradísimo Damien Rice estaba de viaje por Colombia. A lo hippy. Conoció un pueblo llamado Barichara, que le resultó especialmente hermoso. Y se encontró con que en ese pueblo no había agua potable desde hace tiempo. Así que decidió montar un concierto benéfico y llevarse para allá unos cuantos expertos.
Casualmente, el día del concierto llovió.
Aquí un video resumen:
Mi admiradísimo Damien Rice estaba de viaje por Colombia. A lo hippy. Conoció un pueblo llamado Barichara, que le resultó especialmente hermoso. Y se encontró con que en ese pueblo no había agua potable desde hace tiempo. Así que decidió montar un concierto benéfico y llevarse para allá unos cuantos expertos.
Casualmente, el día del concierto llovió.
Aquí un video resumen:
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