8/31/2008

ODIO SEPTIEMBRE

Septiembre es un mes raro. Es como un enero camuflado. El mes en que casi todo comienza. Y yo le tengo mucha manía. Y creo que viene de cuando era pequeño, y al llegar septiembre tenía que dejar de ir al parque, dejar de ver a los amigos del verano, volver a madrugar y seguir cumpliendo condena en el colegio.
Y se la sigo teniendo ahora que soy algo menos pequeño, que tengo que vuelven los madrugones y mi trabajo de becarioconresponsabilidadesquenosondebecarioperoelsueldosí
(si alguien lo ha leído entero le doy un premio). Al menos tengo algo bueno, y es que ya no tengo que hacer exámenes (os acompaño en el sentimiento a todos aquellos que sí). Y regresar a la rutina, a los viajes eternos en metro y autobús, las clases de inglés y de guitarra, al gimnasio, volver a tener horarios aunque yo vaya siempre sin reloj, la falta de tiempo, los propósitos que nunca se cumplen...

Pero como en todos los comienzos, siempre queda algo de ilusión. Y tal vez nos quieran un poquito y seamos un poco felices. Con eso nos conformamos, no?

Feliz septiembre.

LA VUELTA DE LA SONRISA DE JULIA


La música de Marcos y su banda es muy importante para mí. Son mi banda , su música me ha acompañado en un momento de mi vida en el que sólo unas letras y una música como las suyas podían ayudarme, y no sólo eso, si no que además son unos tíos de puta madre, enormemente generosos. Me parece que tienen un talento descomunal, y que no abundan en este país los grupos con tanta calidad como ellos.
En los últimos años las han pasado putas, por los típicos problemas con discográficas y demás. Ahora vuelven, casi 3 años después, con su nuevo disco.
El 23 de septiembre sacan a la calle "Bipolar", en el que colabora un insigne fan del grupo: Iván Ferreiro. En su myspace podéis escuchar algunos de los temas nuevos, y el single "Libres":

http://www.myspace.com/lasonrisadejuliamyspace

8/28/2008

OTRO VERANO

Sin billete de vuelta, con miradas perdidas. Besos de papel para echarte de menos. Ferias de pueblo y despedidas que nos vuelven más viejos. Mañanas de playa y kioskos cerrados. Llamadas que nunca llegan. Buzones de voz entrecortados. Estrellas fugaces y relatos cortos que nunca tienen final. Noches regadas en vino, que acaban felices. Cuerpos separados que nunca se unirán. Aprender que existe lo imposible. Amaneceres que me cierran los ojos, que se cansan de esperarte.
Y a la vuelta de la esquina está el otoño, con sus párpados caídos.

APURANDO LOS DÍAS DE VERANO

Sigo subiendo los escalones de dos en dos, y contando las baldosas al andar.
Me peleo con la escala diatónica de do, y me escondo tras unas gafas de sol. Ando en busca de un estribillo. Veo una película cada noche. Me encadila la Seda de la Alessandro Baricco. Sueño con playas perdidas. Disfruto del septiembre que vendrá, sin exámenes pero con vuelta laboral. Echo de menos la casa del pozo, sobre todo su patio. Envidio a los que tienen cerca el mar. Planeo huídas, sueño despierto, nuevos proyectos, lo de siempre...
Y empiezo a pensar que antes, los veranos me parecían más largos.