8/29/2009

PEQUEÑA SONRISA DE AMELIE

A veces ocurre que una canción te llega de forma especial desde la primera escucha. Te vuela la cabeza y se instala a vivir entre tus neuronas.
Exactamente igual que ocurre con algunas sonrisas.

8/28/2009

LA RESPUESTA

Me pasé varios meses buscando la respuesta.
Día tantas vueltas que me aprendí de memoria el laberinto.
Hasta que un día alguien me dió la clave:
deja de buscar.

Y entonces, encontré lo que tanto estaba buscando.

8/25/2009

TSUTOMO YAMAGUCHI

Puede que este nombre japones no os diga nada. Hace hace unos días a mí tampoco. Puede que os preguntéis por qué demonios estoy hablando en mi blog de un señor japonés. Y la respuesta es que su historia me impresionó cuando la conocí hace unos días. Algunos, tal vez, ya la conozcáis.
Resulta que este señor estaba en Hiroshima el 6 de agosto de 1945. Viendo la que habia liada decidió largarse de allí. Sobrevivió.
Y tuvo tan mala suerte que unos días después cayó otra bomba atómica en el lugar donde acudio a refugiarse: Nagasaki. También sobrevivió.
Hace unos meses el gobierno japonés le certificó como el único superviviente de las DOS bombas atómicas. Hay que tener huevos.

Ahí lo tenéis amigos. Toda una lección de vida:
se puede sobrevivir a TODO.

PIEZAS Y PUZZLES

Fué en la Nacional IV. Abrazaba nostalgias desde el asiento de copiloto. Pensaba. Probablemente en cosas en las que no debía pensar.
Sacaba una bandera blanca por la ventanilla, pidiéndole una tregua al verano. Esperaba una respuesta que no iba a llegar.
Y de pronto tuve una revelación, que es una cosa que me ocurre varias veces al día, pero en esta ocasión era una de las buenas:
perdía el tiempo tratando de resolver un puzzle al que le faltan piezas. Y hasta ahora no me había dado cuenta.

Desde ese momento simplemente me dejo llevar, con los bolsillos llenos de piezas desordenadas, y ya no me molesto en intentar juntarlas.
Mucho mejor así.

8/24/2009

LA VIDA A VECES ES SÓLO UNA EXCUSA

Primero me dijeron que era la edad.
Después fué "cosa del verano y el calor".
Más tarde el responsable fué esa palabra tan fea llamada "estrés".
Al otro día fué culpa del alcohol.
Luego trataron de convencerme de que era cosa del destino.

Pero ya no me engañan.

Ahora conozco el motivo.
Y tiene nombre y apellidos.