9/30/2009

en proceso de vencimiento de miedos

Quise vencer el vértigo
y ahora no me atrevo ni a cruzar un puente
Me propuse no temer a la oscuridad
y acabé yendo con una linterna a todos lados
Me dijeron que no temiera a la muerte
y no puedo ni oir hablar de ello
Soñé que un día te olvidaba del todo
y ayer lloré pensando en tu olor
Busqué la forma de vencer a la soledad
y ando buscando multitudes por la calle.
Traté de vencer el miedo a las jeringuillas
y ayer me desmayé mientras me sacaban sangre.

Creo que algo falla.

9/28/2009

999 días

Corri por unos pasillos enormes, igual que los de los aeropuertos y los hospitales. Llegué hasta el final y me senté en el suelo.
Puse mi cabeza en las rodillas. Lloré. Me rompí un rato. Muchos pasaron por delante. Pero no me veían. O no me querían ver. Yo gritaba, pero lo hacía en silencio. Pasaba el tiempo y todo seguía igual. A ratos asomaba la cabeza. Y me volvía a esconder. Trataba de no pensar. Llegué a olvidar el tiempo que llevaba allí.
Hasta que alguien llegó y me ofreció su mano. La cogí y me levantó. Me sacó fuera y me ofreció una tregua. La acepté.

Y me dí cuenta de que había pasado en ese lugar 999 días.
Y ahora sólo disfruto de cada día como si fuera el último, sabiendo que en algún momento todo acabará. Y llegará el día 1000.

9/26/2009

ahora voy a ser sincero...



Llevo varios días enganchado a esta canción. Por la letra. Por sus guitarras stonianas. Y una demostración más de que en la música está todo inventado y sólo queda tratar de hacer cosas bonitas. La sucesión de acordes de esta canción se ha usado en unas tres mil millones de canciones (como en el No woman no cry o más de una de Calamaro). Y sin embargo ahí está, emocionando.
Aprovecho para recomendaros "La hora de los gigantes", que es un discazo.
Hay mucha gente que opina lo contrario, pero a mí Coque me cae bien, que tiene el pelo como yo y nos despeinamos igual, y eso es algo que une mucho. Además una vez me regaló una púa. Toma dato revelador, ¿cuantos pueden decir que tienen una púa de Coque Malla?
Que os guste la canción.

ME REGALARON UNA LINTERNA

Este verano un amigo me regaló una linterna.
De las que venden en las tiendas de los chinos.
Me dijo que así podría ver en medio de la oscuridad. Y desde entonces empecé a ver, algo. Supongo que lo que veía era bastante, y lo suficiente.
Las pilas se acabaron en seguida. Pero no importó. Ya había visto lo que tenía que ver.

Y ahora voy regalando linternas a mi paso.

9/23/2009

VOLVER AL LUGAR DE LA PESADILLA

No había vuelto allí desde hace más de dos años. Desde que ella se fué. Allí sigue, enorme e imponente. Es el lugar donde nací, pero también el lugar de la pesadilla.  Estaba algo cambiado, aunque los pasillos tenían el mismo olor. Y siempre tan lleno de gente. Tenía que volver yo solo. Terapia de choque. Me perdí, como siempre. Lleno de papeles bajo el brazo. Sintiéndome tan pequeño. Echándola de menos. Sólo un poco más de lo habitual. Las salas de espera. Y el murmullo del miedo escondido en cada rincón.

Hay algunos lugares que nos marcan para toda la vida. Y no hay manera de borrarlos.