Tanto como perder un avión, morderse el labio mientras comes o dejarse olvidada tu chaqueta nueva en un autobús. Bueno no, lo cierto es que duele más. Duele como caminar descalzo por las faldas de un volcán en erupción. Como dar tres vueltas de campana en un coche de marca alemana. Como hacerse el harakiri con una espada oxidada y de marca española. Como cruzar un paso de peatones sin mirar y un autobús decida que hasta ahí has llegado. Como escribir la carta más importante de tu vida y que no te respondan. Como olvidar la voz que ella tenía al teléfono. Como ver caer bombas por televisión. Como que se muera la gente, sobre todo los que más quieres.
Duele la vida. Qué le vamos a hacer.
10/29/2010
10/28/2010
10/27/2010
Russian Red a dúo con Elvis Presley
A veces parece que lo has visto todo, pero nunca es cierto. Da miedo antes de escucharlo, pero luego mola. Love me tender.
10/25/2010
Avergonzado de ser español
Casi cada semana aparece una noticia similar o parecida: se niega la entrada a un argentino a España. Abuelas que vienen a visitar a sus hijos, alguien con contrato bajo el brazo dispuesto a empezar una nueva vida, o una estudiante camino de Alemania que simplemente estaba de paso. Me cuentan que hay casos también de otros países (un hombre enfermo, en silla de ruedas, de Ecuador, al que no dejan que ningún familiar venga a cuidarle). No importa de donde sean. No importa que sean casos cercanos o desconocidos. En muchas ocasiones se trata simplemente de humanidad. Y con cosas así, desde luego que uno se avergüenza de ser español. Ante semajante sinrazón y falta de memoria puedo llegar a entender que haya gente que llegue en parte a "odiar" a los españoles. ¿Qué demonios está pasando? ¿La crisis cerró nuestras fronteras? ¿Tanto tenemos que proteger en nuestro territorio ante la visita de "extranjeros"?
Lo más gracioso de todo es pensar que el actual gobierno español pertenece a un partido llamado "socialista". Sin comentarios.
Lo más gracioso de todo es pensar que el actual gobierno español pertenece a un partido llamado "socialista". Sin comentarios.
10/22/2010
El amor por la música. Parte dos.
Hace tiempo, A. me daba las gracias por recomendarle la película "Once", ya que le había devuelto el amor por la música. Algo así me ha vuelto a pasar a mí, gracias a Glenn y Marketa. Uno los ve sobre el escenario y vuelve a descubrir el motivo para enamorarse de algo tan bonito como es el arte de hacer canciones. En medio de tanta mediocridad, de tantos intereses (económicos y de otro tipo) y de tantas desilusiones, llega una banda de irlandeses (y una checa) y vuelven a emocionarte con sus canciones. Parece simple, pero no lo es.
El lunes pasado, volvieron a Madrid The Swell Season. Llenazo en un teatro. Su magia va contagiándose y somos cada vez más. Comentábamos a la salida que el concierto de febrero había sido mejor (tuvo algo especial), pero aún así siguen estando muy por encima de la media. La actitud con la que suben al escenario y su forma de darlo todo es un ejemplo para cualquiera que pretenda hacer canciones. Esa mezcla perfecta entre la garra y la fuerza de Glenn y la delicadeza de Marketa, unidos a una banda excelente, crean magia, algo tan difícil de conseguir.
Este fue para mí uno de los mejores momentos de la noche:
El lunes pasado, volvieron a Madrid The Swell Season. Llenazo en un teatro. Su magia va contagiándose y somos cada vez más. Comentábamos a la salida que el concierto de febrero había sido mejor (tuvo algo especial), pero aún así siguen estando muy por encima de la media. La actitud con la que suben al escenario y su forma de darlo todo es un ejemplo para cualquiera que pretenda hacer canciones. Esa mezcla perfecta entre la garra y la fuerza de Glenn y la delicadeza de Marketa, unidos a una banda excelente, crean magia, algo tan difícil de conseguir.
Este fue para mí uno de los mejores momentos de la noche:
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