4/07/2011

todo un clásico

y cómo pasa el tiempo...

4/06/2011

Piezas. Puzzles. Encajar. Virtudes y defectos.

Ya tengo asumido
que nunca seré capaz
de montar un mueble de Ikea
ni de terminar los puzzles
que la vida me pone delante

Ya he aceptado que jamás
podré salir a tomar sólo una copa.
Que, muy a mi pesar, no aprenderé a silbar,
que seguiré abriendo pipas con la mano
y que nunca venceré el miedo a volar
(si se trata de hacerlo en aviones, claro)

Sé que nunca seré buen cocinero
y que me costará dormir si no es a tu lado.
Que nunca aprenderé a decir adios
ni a encajar el olvido en mi perspectiva
de lo que debe ser la vida

Ya sabemos que nunca iré bien peinado
y que lo de aparcar el coche
nunca será una de mis grandes virtudes.
Al igual que ordenar los componentes
de lo que se supone ha de ser
una vida medianamente normal.

Pero eso sí.
Ahora que la primavera muerde con sus garras
lo que queda de mí
en un miércoles de resaca.
Prometo que nunca.
Y digo bien, nunca,
dejaré de escribirte.

4/02/2011

En estos días...

En que la alergia llama a mi puerta
y tu amor es como el polen:
me afecta demasiado
Hago botellones en todos los portales
y me odian los vecinos
pero me da igual.
De alguna manera tenía que olvidarte.

Arrojar el iphone por una ventana
creo que no fue buena idea.
Ahora tengo un iphone
con un cristal roto.
Igual que mi corazón.
Metáfora tecnológica y radical.

Veo frikis por el mundo
renuncio a la convencionalidad
mientras me hago promesas
que no cumplo nunca.
Ahora sé que existe lo perfecto
porque a veces pestañeo
y cuando abro los ojos
tú sigues a mi lado.
En todos los segundos.

Ayer jugué a la primitiva
y sólo acerté un número.
El día en que te conocí.
Metáfora sobre el azar
y la ludopatía.
Desde que dejé los estancos
y las grandes avenidas
creo que no soy el mismo.

4/01/2011

anoche, en el salón de tu casa

corría el vino. la primavera entraba por la ventana. ardían el incienso y las velas.
sentados en el suelo. alguien sacó una guitarra.
y quizás, sólo quizás, a alguien le pueda interesar escuchar.

y llegó el mes de abril

leía un libro bajo el sol. me hacía preguntas. la primavera abría la puerta a este lado del océano y yo volvía a encontrarme. sonría. paseaba y miraba a los perros. me cortaba el pelo y compraba ropa. encendía el radar y encontraba lo que buscaba. detrás de una esquina estaba el tiempo perdido. le saludé y me marché.
subí a un coche en marcha. se llamaba ilusión. enfocaba desde el desenfoque sin que nadie me viera. nada era lo mismo, y eso precisamente era lo mejor. todo es nuevo. sólo queda avanzar.