2/08/2013

Pidió el café de siempre.
En el lugar de siempre.
A la hora de siempre.
Se concentró en el libro de Murakami.
Miró por la ventana.
Trazó un plan
para el atraco perfecto
al banco de la esquina.
Suspiró.
Cerró los ojos para descansarlos.
La vida pasaba.
Igual que una coartada imprevista en la memoria.
Alzó la vista.
Y la vió.
Allí estaba ella.
La mujer que le había puesto el café.
Aquello que había estado esperando
Desde el fin de año del 2003.

Y entonces, la vida, volvió a ser lo que era.

1/02/2013

EL TRABAJO MÁS AGOTADOR DE TODOS LOS TRABAJOS

Mario tiene 28 años, una carrera, dos master y tres idiomas. Si alguien le pregunta a qué se dedica, su respuesta es clara: "A buscar trabajo". Ha sido becario tres veces, ha trabajado de reponedor, socorrista, camarero y botones de hotel. Ahora, ni eso. Se levanta temprano cada día y lo primero que hace es encender el ordenador.  Visita las 4 o 5 páginas de búsqueda de empleo a ver si encuentra algo nuevo. Revisa el teléfono varias veces, para comprobar que la cobertura y la batería están a tope. Llama a ese amigo de un amigo que le han dicho que, quizás, pueda tener algo para él. No ha habido suerte, dice que es un mal momento. Y tanto. Tras esta primera tanda se prepara el desayuno y echa un vistazo a las noticias en el televisor. Habitualmente termina apagándolo enfadado. Sus problemas no son los mismos de los que hablan los políticos. Respira hondo y llama a las 4 o 5 ofertas a las que ayer envió su currículum. Algunos le cuelgan, otros ni responden, y algunos que sí, que lo han recibido, y que ya le llamarán. Como si le estuvieran haciendo un favor. Vuelve a buscar en las páginas de Internet. Prueba diferentes combinaciones de lo mismo. No hay novedad ni respuesta. De vez en cuando un halo de decepción y tristeza llega a su garganta. Son muchos días ya. Buscando y buscando. Decide llamar al tipo que le entrevistó el otro día y quedó en darle una respuesta. Dice que lo siente, que eligieron a otro. Pero que le tendrá en cuenta para el futuro. ¿Futuro? ¿Qué futuro? Se quedas con ganas de contestarle. Las dudas, cada día más, le asaltan. ¿Habré hecho algo mal? ¿Tan inútil fue lo que estudié? Y entre dudas y llamadas se pregunta si algún día acabará todo esto.
Su novia, Marta, está igual que él. Ahora de becaria. Por 270 euros al mes trabaja de 8 a 3 en una oficina. Le dicen que es becaria, pero en realidad hace el mismo trabajo que sus compañeros que ganan 1200 euros al mes. Sabe que cuando acabe su beca le echarán y pondrán a otro en su lugar. Como si fuera una cadena. Licenciados se van pasando la beca unos a otros. Las empresas ni se plantean contratarles, ¿para qué? Si como becarios les pueden pagar 4 veces menos y sin ningún derecho. Cada 2 o 3 meses echan a uno de los fijos y lo sustituyen por un becario. Si siguen así, de aquí a 2 años la empresa estará formada solo por jefes y becarios.
Marta y Mario sueñan con irse de vacaciones. Lo de vivir juntos ni se lo pueden plantear. A fin de mes, incluso sueñan con ir a cenar a un buen restaurante italiano, de esos con velas en las mesas, e irse luego al cine. Todo un lujo para ellos durante todo el 2012.
Probablemente vengan tiempos mejores. Probablemente. Pero hasta que lleguen, no solo les han robado la vida, si no que también les han robado la posibilidad de soñar. Quizás algún día consigan un trabajo y un sueldo dignos. Seguramente fuera de España, ya que para el año que viene planean marcharse. Entonces podrán hacer una vida. Pero nunca nadie podrá devolverles los sueños que un día, cuando eran jóvenes, no les dejaron tener.

12/20/2012

Notas para un fin del mundo

Apaga ese último cigarro. Disfrútalo.
Da un último sorbo a ese vaso de vino.
Abre tu agenda y llámalas a todas.
A todas.
Diles que el tiempo es solo una excusa del destino.
O algo así. Alguna frase buena.
Pon la canción que fue solo tuya. Y de nadie más.
Tararéala. Lento. En voz baja.
Disfruta de ti mismo. Y de la soledad.
Por una vez. Por última vez.
Apaga las luces.
Observa la llama de esa vela.
Escucha ese jodido secundero del reloj de pared del salón.
Ese que tanto odiaste cuando ella se fue.
Y siente cada segundo. Paladéalos.
Y ahora que el mundo se va a la mierda.
Permítete un último lujo:
Ser feliz.
Y todo lo demás no importa.

2/09/2012

Mi primer (y último) libro

Creo que era la mejor forma de despedirse.
Tratado sobre las grandes catástrofes que provocan algunos ojos.
Con textos míos, e ilustrado por Carmen Gutiérrez Bárcena.

Podeis descargarlo de forma gratuita AQUÍ.

2/03/2012

Después de todos los después.... aprendí a decir adios

Después de haber pasado los días más fríos y haber tenido que mudarme a otro lugar. Después del silencio, el olvido y volver al silencio. Después de haberme perdido tanto que nadie me podía encontrar. Después de encontrar mi isla y mi destino. De haber aprendido a decir adios. De haber enterrado a lo que más quería. De las rupturas, los olvidos y los dolores. Después de aprender a hacer maletas y vaciar cajones. De aprender a sonreir en las fotos en blanco y negro. De escribir todo lo que tenía que escribir sobre estaciones, autobuses rojos y aeropuertos. Después de ti. Después de que me rompieran y tuviera que aprender a construirme una vida nueva. De escribir como quien lanza una botella al mar, esperando que alguien lo encuentre y venga a rescatarle. Después del incienso, las velas, las guitarras, la poesía, el mar, una calle vacía, una escalera de madera, de tus caricias, de los calcetines y las bufandas a rayas

Creo que ya lo escribí todo.

Nació un 23 de diciembre del 2004.
Muere un mes de febrero del año 2012. 8 años de VIDA, en mayúsculas.
Gracias a todos y todas los que lo hicieron posible.
Gracias a todos los que algún día me quisieron, me comprendieron, me leyeron, o que, simplemente, pasaron por aquí. Gracias.