9/06/2010

POR MUCHO QUE LO INTENTES, NO PODRÁS LLENAR LA CASA

Porque ella se fue y no dejó ni rastro. Las flores se perdieron. Sólo el olvido como medicina. Y no hay nada que puedas hacer. Aunque las velas iluminen todas las fotos que inundan la casa. Aunque intentes cocinar igual, y no tocar nada, por si ella volviera. No, eso no va a pasar. Y lo tenemos que asumir. Hay cosas que se van para siempre y no existe manera de hacerlas regresar. Sus ojos verdes ya no están. Duele, ya lo sé. Pero hay que aprender a vivir con el dolor. Las ventanas se cerraron. Pero quedan las bombillas para llenar de luz esta casa. Aunque sea una luz distinta. Que la oscuridad no se apodere de nosotros.

3 comentarios:

Wendolina. dijo...

Tristísimo, como los lunes mal interpretados...

Paula dijo...

Cómo me suena esta historia... y qué difícil es avanzar, venirse arriba y seguir cuando cada rincón te recuerda un momento concreto con otra persona, cuando aún hueles su perfume aunque ya no está, cuando te sientes alguien muy pequeño, débil y frágil... Qué difícil!

Jara dijo...

un abrazo luminoso ;)