4/25/2010

Hablando de timos

Fue en un café. Yo salía de todo aquello. Aún estaba recuperando parte de la sangre que había perdido, los kilos, la salud, y las horas de sueño. Había muchas cosas que se veían en mi mirada. O al menos eso me dijo ella, poco antes de confesarme su secreto. Le pregunté, ¿Acaso hay alguien que viva sin miedo? Y entonces me dio la receta: la única forma de escapar del miedo es no tener nada. Así no habrá nada que puedas perder. Y yo le creí. Después de aquello lo tiré todo a la basura. Todo metido en bolsas del carrefour, llenando contenedores verdes.

Varios años después aún sigo atemorizado.

4 comentarios:

Jara dijo...

Me has recordado a los Vetusta y su Saharabbey Road...

Los días están contados,
no hay más que temer,
tan sólo seremos libres
cuando no haya más que perder,
si no hay nada más que perder...

;)

Jara dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jara dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
acróbatas dijo...

Yo creo que el miedo es mucho más, por eso no son suficientes los contenedores verdes...
Besos!
Vanessa