11/18/2011

Recuperar la consciencia

Nos levantamos temprano. Desayunamos. Nos bañamos. Vamos a trabajar. El coche va solo, automático. No pensamos. Simplemente nos dejamos llevar. Como robots, lo hacemos todo porque TENEMOS que hacerlo. No porque queramos. Ni siquiera hemos pensado si realmente querems hacerlo. No pensar. Sólo actuar. Obedecer. ¿Y si empezamos a pensar en lo que hacemos? ¿Por qué no retomamos la consciencia de lo que realizamos con nuestras vidas? Los momentos de crisis son los mejores para volver a renacer. Nos dijeron que debíamos estudiar, conseguir un trabajo fijo, comprarnos una casa y un coche. Emborracharnos el fin de semana. Tener un iphone. Aparentar ser felices. Ver telebasura. Romper con todo. Es el momento. Piensa. Y después actúa. Tira lo que no te sirve. Huye. Y haz, por fín, lo que tú quieres hacer.

5 comentarios:

P. Lavilha dijo...

Esta es la idea que lleva tiempo en mi cabeza... dejar una carrera que no me llena para dedicarme a lo que de verdad quiero.

Lamentablemente, no todo el mundo puede hacerlo, ya sea por cómo están las cosas por la puta crisis o porque hacerlo es una apuesta en la que apenas tienes posibilidades de ganar, pero dame un par de años, será divertido intentarlo.

Carol Munt dijo...

Es el miedo el que nos impide despertar y coger las riendas de nuestras vidas. En ocasiones da vértigo enfrentarse al vacío de la incertidumbre, pero si no te dejas caer,siempre serás un títere viviendo la vida de los demás.
Un fuerte abrazo Marlon.

Adriana Gutiérrez Espinoza dijo...

Reflexionar acerca de la libertad...
¿Estaremos preparados para asumirla con responsabilidad? ¿Dejar de actuar como autómatas? ¿Desdeñar el deber ser?
Yo creo que es posible.
Saludos.

Minuet dijo...

..."desaprender lo aprendido en el rebaño", a veces me lo he preguntado (mentira me lo pregunto a diario), pero creo, con toda sinceridad, que no tendríamos el valor suficiente, no para hacerlo, sino para mantenernos en el objetivo... y mira que me fastidia oírme hablar así...

Necesitaba volver a leerte, estuve demasiado perdida intentando salir del rebaño...y se pasa mal...

Besos

Anaís Arantxa dijo...

cuando la estabilidad se vuelve tediosa, la vida sin riesgos es como la muerte en vida