4/02/2009

8'4

Llevo todo el día dándole vueltas a esta cifra que me ha llegado desde Oxfam. 8'4 billones. Ese es el dinero que los países ricos destinarán para ayudar a los bancos. Dinero con el que se podría solucionar la pobreza extrema durante 50 años. (podéis leerlo aquí AQUÍ)
Evidentemente, con este tipo de noticias los adjetivos (y los improperios) se agotan. Pero creo que me ha servido para comprender del todo algo que me enseñaron en la facultad: una de las manifestaciones del poder es la capacidad para elegir sus problemas. Eres poderoso cuando tú mismo puedes decidir sobre aquello que te va a preocupar. Para los ricos, el problema no son los pobres. El problema son ellos mismos. No hay nada que pueda importarles más.
Y nos encontramos con que de nuevo Marx tenía razón. Para que haya explotadores tiene que haber explotados. Los ricos necesitan que haya pobres.

1 comentario:

Álvaro Dorian Grey dijo...

¿Tú conoces a un rico que no se mire el ombligo constantemente?
Esta reunión me ha parecido una verguenza capitalista.
saludos y salud