Cuando pase algo de esto, que alguien me avise. Mientras tanto seguiré soportando que me digan que yo soy el RADICAL.
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8/20/2011
Sobre el papa
¿Ha dicho algo el Papa de la pederastia? Esa que protegió y trató de ocultar cuando estuvo al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe. ¿Ha explicado en qué parte de la Biblia aparece que la homosexualidad sea una enfermedad, que el divorcio deba estar prohibido o que el uso del preservativo sea pecado aunque la gente se muera de Sida en África? ¿Ha pedido perdón la iglesia por apoyar la dictadura de Franco? ¿Ha dicho alguna palabra sobre el hecho de que la mujer deba ocupar un lugar secundario? ¿Ha dicho si va a cumplir esa parte del Evangelio que dice ""vende lo que tienes, dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo" Marcos, 10, 21)? Ya que el acto es sobre jóvenes, ¿qué opina de que casi la mitad de los jóvenes españoles estén en paro mientras las grandes empresas (algunas de las cuales patrocinan su visita) siguen teniendo beneficios? ¿Ha rechazado el banquete de lujo que le tenían preparada a su llegada a España o piensa compartirlo con algún necesitado?
8/19/2011
La visita del Papa nos trae riqueza
El papa está en Madrid. Por si alguien no se había enterado. Con él, millones de peregrinos llegados de todas partes del mundo. Las calles de Madrid y los transportes públicos están completamente llenos. Son felices. Cantan, rezan, y comparten su fe. Hasta ahí todo bien. En próximas entregas, quizás cuente mi opinión sobre aquellos que profesan la religión católica. Aviso de que, quizás, ofenda a alguien. Pero ese es otro tema. Hoy toca hablar de esta visita. El problema no es que vengan él y sus jóvenes. El problema está en por qué demonios debo yo financiar esa visita. Dicen que es poco dinero, y que a cambio la ciudad recibirá cientos de millones por la inversión de esta gente en la ciudad. Me da igual. Estamos en un momento de crisis bestial. Nos dicen que el sector público no puede gastar absolutamente nada. ¿Y en esto sí? ¿Qué clase de neo-liberalismo es este para el cual algunas inversiones públicas resulta que sí son rentables? El Estado invierte en esta visita y a cambio nuestra economía mejora. Propongo que el Estado organice conciertos. Que monte conferencias con los mejores líderes mundiales. Que traiga al Dalai Lama. Que construya grandes hospitales y centros de investigación. Seguro que atraen gente.
Curioso. De nuevo la contradicción. No cabe duda de que nos toman por tontos.Y algunos ya estamos muy cansados.
8/10/2011
Reflexionando: lo que nos queda. Unos pueden, otros no.
En los últimos días hay una reflexión que ha quedado clara. Una agencia de calificación, que es algo que hasta hace poco tiempo ni sabíamos lo que era, puede poner en jaque un país entero, y gracias a ello poner en cuarentena a la economía mundial. ¿Cuál es la legitimidad de esa agencia de calificación ¿Quienes son, quién les ha votado? Ni lo sabemos, ni nos lo cuenta nadie. Todo el mundo lo da por supuesto. Sin embargo, según los poderes "constituidos", un grupo de gente no puede poner en jaque a una ciudad entera (véase reacciones de políticos españoles con el movimiento 15-M). Eso es lo que nos dicen. Luego se preguntan que por qué hay una brecha tan grande entre la gente, la política y la economía. La diferencia entre poder constituido y poder constituyente se hace cada vez más y mas grande. Cuando eso ocurre, hay un problema. Sobre todo para ellos. Que se anden con ojo. No vamos despacio, es que vamos muy lejos.
8/07/2011
Ver el telediario de Televisión Española y preguntarte si eres imbécil
Es domingo. Aún estoy de vacaciones. Estoy en casa ajena. En los últimos días, tras haber estado aislado, he leído y visto en diversos medios internacionales la gravedad de la situación actual en el mundo. Las primas de riesgo de los países europeos siguen subiendo. La incertidumbre sobre el pago de la deuda de Estados Unidos y el "falso acuerdo" entre republicanos y demócratas para aumentar el techo de gasto público nos lleva de camino hacia una nueva recesión económica. En Londres la policía ha matado a un manifestante y las calles han ardido. En Israel han visto la mayor manifestación de toda su historia. Y se espera que mañana, cuando abran los mercados internacionales, todas las bolsas se desplomen como pocas veces se ha visto. Incertidumbre. Recesión. Caos. Uno pone la BBC y prácticamente no hablan de otra cosa.
Hoy, después de una agradable comida, puse el telediario de Televisión Española. Tras 6 minutos de noticias breves y manipuladas sobre la crisis mundial, han seguido 24 minutos de noticias estúpidas, 15 minutos sobre fútbol (que no deportes), 3 de cultura, y casi 10 minutos sobre el tiempo. Sería de chiste, si no fuera porque no tiene ni puñetera gracia. Si el mundo se va a la mierda, lo único que puedo pedir es que al menos no me tomen por tonto.
Hoy, después de una agradable comida, puse el telediario de Televisión Española. Tras 6 minutos de noticias breves y manipuladas sobre la crisis mundial, han seguido 24 minutos de noticias estúpidas, 15 minutos sobre fútbol (que no deportes), 3 de cultura, y casi 10 minutos sobre el tiempo. Sería de chiste, si no fuera porque no tiene ni puñetera gracia. Si el mundo se va a la mierda, lo único que puedo pedir es que al menos no me tomen por tonto.
7/31/2011
Un nuevo superhéroe colectivo.
Por su interés y brillantez, permitidme que os recomiendo la lectura de este artículo de Juan José Millás sobre el moviminto 15-M.
6/23/2011
Hörður Torfason
Ayer tuve la enorme suerte de participar en un encuentro-conferencia con Hörður Torfason. Quizás el nombre no os diga nada, pero seguro que le ubicáis si os digo que es uno de los líderes de la Revolución Islandesa. Cantante, actor y activista, nos explicó la forma en la que él "trabaja". Es muy sencilla. Cuando él asiste a una manifestación, pregunta a los organizadores "y mañana, ¿a qué hora venimos?". En la mayoría de los casos le responden "no, si no teníamos pensando venir mañana, con lo de hoy se termina". Y él responde "¿te importa que venga yo todos los días?".
De esa forma, con paciencia e insistencia, dice que es la única de conseguir las cosas.
En el 2008 estaba en la peluquería y vió por televisión a su primer ministro. No entendió absolutamente nada de lo que dijo. Preguntó a los que estaban alrededor y le dijeron que tampoco le habían entendido, pero que la conclusión era que los iban a joder. Y empezó a protestar. Durante varios días, en el 2008 se concentró frente al parlamente islandés protestando por la crisis. Lo hizo de forma ruidosa, al estilo tradicional. No le hicieron ni caso.
Un día decidió concentrarse en silencio, con unas velas, frente al Parlamento. Al rato un policía llegó y le dijo "oye, dentro hay diputados trabajando y dicen que les estás molestando". Entonces le dijo al policía "diles que muchas gracias, acaban de darme una gran idea".Y así durante 3 años. Protestaron. Pidieron responsabilidades. Y contrataron a una detective especialista en delitos de guante blanco. Saben que les llevará tiempo. Pero están convencidos de que les meterán en la cárcel.
La lección más importante fué precisamente esa. Que tengamos paciencia. Con tiempo, se puede conseguir.
6/16/2011
Un pequeño silogismo
Digamos que me encuentro con un político por la calle y le digo: "enhorabuena, es usted un ejemplo a seguir, le admiro profundamente y le amo por encima de todas las cosas". En ese caso, estoy obrando correctamente. Sin embargo, me cruzo con ese mismo político por la calle y le digo "es usted un sinvergüenza y un ladrón, y no me representa". Entonces soy un terrorista y un radical que no respeta la democracia. Ya me ha quedado claro. Menos mal que aún queda gente de bien para enseñarnos lo que debemos saber.
6/15/2011
Estamos empezando a darnos cuenta del poder que tenemos
Creo que estamos reaprendiendo el significado de "soberanía popular". Esa frase que significa que el poder reside en el pueblo. Parece redundante, pero en los últimos años tengo la sensación de que se nos había olvidado. El pueblo español está despertando de un largo letargo. En las últimas semanas lo estamos viendo: la gente ha acampado en las plazas, ha salido a la calle, ha gritado en la puerta del Congreso (supuestamente, algo ilegal), se ha manifestado en día de reflexión (ilegal también), se le ha dicho al Príncipe de España, en su cara, que abdique, y se han evitado desahucios de familias que no podían pagar la hipoteca. Se les está lanzando muy alto y muy claro a los políticos un mensaje: "Vosotros estáis ahí porque nosotros os dejamos (y pagamos). Así que o empezáis a escucharnos u os vais por donde habéis venido".
La clase dirigente, tanto de un lado como de otro, así como los medios de comunicación, casi todos del mismo lado, están también indignados. Dicen que esto no es democracia y claman contra la turba de radicales y antisistema que, según ellos, está alterando el funcionamiento "normal" de las instituciones. José Bono y Esperanza Aguirre, grandes teóricos políticos de nuestro tiempo, afirman que el imperio de la ley es la democracia y que el movimiento 15-M es totalitario. Toma ya.
Suponemos que esta gente, los poderosos, ignoran, o más bien quieren ignorar, que en la Historia todos los cambios sociales se han hecho así: en la calle, y saltándose en muchos momentos la legalidad vigente. Sin radicales ni antisistema aún viviríamos en la revolución industrial, con jornadas de trabajo de sol a sol, con un sueldo que apenas alcanzaría para malcomer, sin seguridad social, sin sanidad pública, sin escuelas y sin futuro. Benditos radicales, ¿verdad?
La legitimidad con que se construyen las leyes os la da el pueblo. Y él os la puede quitar. No lo olvidéis. Despreciando al pueblo, como lo estáis haciendo, sólo vais a conseguir una cosa: darle más fuerza.
La clase dirigente, tanto de un lado como de otro, así como los medios de comunicación, casi todos del mismo lado, están también indignados. Dicen que esto no es democracia y claman contra la turba de radicales y antisistema que, según ellos, está alterando el funcionamiento "normal" de las instituciones. José Bono y Esperanza Aguirre, grandes teóricos políticos de nuestro tiempo, afirman que el imperio de la ley es la democracia y que el movimiento 15-M es totalitario. Toma ya.
Suponemos que esta gente, los poderosos, ignoran, o más bien quieren ignorar, que en la Historia todos los cambios sociales se han hecho así: en la calle, y saltándose en muchos momentos la legalidad vigente. Sin radicales ni antisistema aún viviríamos en la revolución industrial, con jornadas de trabajo de sol a sol, con un sueldo que apenas alcanzaría para malcomer, sin seguridad social, sin sanidad pública, sin escuelas y sin futuro. Benditos radicales, ¿verdad?
La legitimidad con que se construyen las leyes os la da el pueblo. Y él os la puede quitar. No lo olvidéis. Despreciando al pueblo, como lo estáis haciendo, sólo vais a conseguir una cosa: darle más fuerza.
Algo falla
Proteste usted pero que no se note. Quéjese, pero por supuesto, siguiendo las normas establecidas. Puede gritar, maldecir, o blasfemar, pero sin que nosotros le escuchemos. Hágalo en voz baja. Ejerza la democracia, pero sólo de la forma en que nosotros le digamos. Si no lo hace así, le llamaremos fascista, radical, antisistema, y acosador. Además, le atacaremos desde nuestros medios de comunicación.
Venga al Congreso y alze la voz. Le echaremos. Corte las calles y le daremos una ración de porrazos. La legitimidad es lo que nosotros le digamos. La realidad es la que es: la nuestra.
------------------------
Se están empezando a poner muy nerviosos los políticos españoles. No están acostumbrados a que la gente les diga la verdad. A que les corten el paso, a que les griten a la cara. Ellos vivían muy tranquilos con "su" sistema democrático, ese que constía en votar cada 4 años y luego callar. Ahora tienen miedo, y dicen que esto no es democracia. Y que los que les atacan son todos unos radicales y unos fascistas.
Venga al Congreso y alze la voz. Le echaremos. Corte las calles y le daremos una ración de porrazos. La legitimidad es lo que nosotros le digamos. La realidad es la que es: la nuestra.
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Se están empezando a poner muy nerviosos los políticos españoles. No están acostumbrados a que la gente les diga la verdad. A que les corten el paso, a que les griten a la cara. Ellos vivían muy tranquilos con "su" sistema democrático, ese que constía en votar cada 4 años y luego callar. Ahora tienen miedo, y dicen que esto no es democracia. Y que los que les atacan son todos unos radicales y unos fascistas.
6/11/2011
Un texto que me ha emocionado
Sábado 4 de junio, son las 22.30 aproximadamente, la asamblea del barrio de Carabanchel acaba de terminar entre aplausos y vítores. La gente se empieza a levantar y a conversar en pequeños grupos sobre lo bien que ha salido todo. Algunos amigos estamos hablando de ir a tomar unas cañas, de repente varias personas comentan que la policía está realizando un redada contra migrantes en la estación de Oporto, a tan sólo 50 metros cruzando la calle desde la plaza donde estamos.
Comenzamos a caminar despacio y confiados hacia el metro, “ningún ser humano es ilegal” coreamos con fuerza. Hay un coche de la policía nacional aparcado en la boca de metro, parece que la redada es dentro de la estación. Unas doscientas personas comenzamos a bajar las escaleras al grito cada vez más alto de “ningún ser humano es ilegal”. Dos agentes están pidiendo documentación a personas de piel morena. Tienen a un chico retenido cuando los policías se dan cuenta de lo que está pasando.
Están rodeados por una multitud que corea una verdad que tanto necesita ser gritada. Los dos policías comienzan a caminar hacia la salida del metro, el chico retenido duda si seguirles, se hace el despistado y comienza a quedarse rezagado para escapar. Un pasillo se abre entre la gente por el que los policías caminan con la mirada en el suelo y la mano en la funda de la pistola.
Impresionante, los gritos son cada vez más fuerte, la emoción aumenta, pero la calma se mantiene al paso de la policía, nadie les increpa, no hace falta, hemos ganado, estamos felices, rebosantes de alegría. Cuando por fin el coche de policía abandona la plaza, el cántico cambia: “el pueblo unido jamás será vencido”. Una sensación maravillosa, nos abrazamos, caras con sonrisas enormes.
Es una victoria para toda la gente que cada día tiene que caminar con miedo a ser detenida en una redada racista y llevada al centro de internamiento para extranjeros situado en los terrenos de la antigua cárcel de Carabanchel. Es una victoria sobre la violencia que generan las leyes de extranjería que dejan sin garantías legales a tanta gente, minando su capacidad de respuesta frente a situaciones de explotación cada vez más dura. Cuantas noches teniendo que ir a la comisaría para intentar interceder por un amigo. Qué impotencia al volver a casa sin poder haber hecho nada ante una redada en la que se llevaban a tu vecina. Qué rabia cuando la gente es multada por intentar denunciar esas fronteras que nos parten el alma y destruyen las confianzas.
Y qué alegría, qué momento tan grande el que vivimos el sábado. Esta vez no estábamos sólos, aislados, indefensos. Éramos muchas, sabiéndonos parte de algo más grande, un movimiento que sigue creciendo, que es capaz de grandes movilizaciones y de pequeños gestos, como el del sábado, que saben a victoria. Alegría por ser capaces de desactivar por un momento las fronteras que nos separan, que generan desigualdad y miedo. Alegría sobre todo por sentirnos capaces de recuperar el espacio público para que todos y todas podamos participar en los asuntos que nos afectan con libertad.
Ps: Queda mucho , pero sí se puede!
Un indignado feliz
Comenzamos a caminar despacio y confiados hacia el metro, “ningún ser humano es ilegal” coreamos con fuerza. Hay un coche de la policía nacional aparcado en la boca de metro, parece que la redada es dentro de la estación. Unas doscientas personas comenzamos a bajar las escaleras al grito cada vez más alto de “ningún ser humano es ilegal”. Dos agentes están pidiendo documentación a personas de piel morena. Tienen a un chico retenido cuando los policías se dan cuenta de lo que está pasando.
Están rodeados por una multitud que corea una verdad que tanto necesita ser gritada. Los dos policías comienzan a caminar hacia la salida del metro, el chico retenido duda si seguirles, se hace el despistado y comienza a quedarse rezagado para escapar. Un pasillo se abre entre la gente por el que los policías caminan con la mirada en el suelo y la mano en la funda de la pistola.
Impresionante, los gritos son cada vez más fuerte, la emoción aumenta, pero la calma se mantiene al paso de la policía, nadie les increpa, no hace falta, hemos ganado, estamos felices, rebosantes de alegría. Cuando por fin el coche de policía abandona la plaza, el cántico cambia: “el pueblo unido jamás será vencido”. Una sensación maravillosa, nos abrazamos, caras con sonrisas enormes.
Es una victoria para toda la gente que cada día tiene que caminar con miedo a ser detenida en una redada racista y llevada al centro de internamiento para extranjeros situado en los terrenos de la antigua cárcel de Carabanchel. Es una victoria sobre la violencia que generan las leyes de extranjería que dejan sin garantías legales a tanta gente, minando su capacidad de respuesta frente a situaciones de explotación cada vez más dura. Cuantas noches teniendo que ir a la comisaría para intentar interceder por un amigo. Qué impotencia al volver a casa sin poder haber hecho nada ante una redada en la que se llevaban a tu vecina. Qué rabia cuando la gente es multada por intentar denunciar esas fronteras que nos parten el alma y destruyen las confianzas.
Y qué alegría, qué momento tan grande el que vivimos el sábado. Esta vez no estábamos sólos, aislados, indefensos. Éramos muchas, sabiéndonos parte de algo más grande, un movimiento que sigue creciendo, que es capaz de grandes movilizaciones y de pequeños gestos, como el del sábado, que saben a victoria. Alegría por ser capaces de desactivar por un momento las fronteras que nos separan, que generan desigualdad y miedo. Alegría sobre todo por sentirnos capaces de recuperar el espacio público para que todos y todas podamos participar en los asuntos que nos afectan con libertad.
Ps: Queda mucho , pero sí se puede!
Un indignado feliz
5/31/2011
Esto no es una crisis. Es una guerra
A mí no me cabe duda de que el tiempo histórico en el que estamos viviendo puede calificarse de "guerra". En vez de armas se utilizan ideas, crisis, medios de comunicación, televisiones, amenazas laborales y expedientes de regulación de empleo.
Dos años después de su comienzo "oficial", los resultados demuestran que esta crisis beneficia al capitalismo: establece un mundo de precariedad en el que se recortan derechos y se inyecta al trabajador el miedo, lo que ayuda a mantenerlos sometidos y obedientes (recomiendo la lectura de Naomi Klein y su "Doctrina del Shock"). Seamos realistas: todos estamos acojonados. Si estás en el paro, aceptas condiciones laborales extremas con tal de poder salir adelante. Y si tienes trabajo, vives cada mes en el filo de la navaja, con el terrible miedo a quedarte sin empleo. Y en estos meses lo hemos visto claro: las grandes empresas han despedido trabajadores con la excusa de la crisis, los gobiernos han recortado derechos, se han reducido salarios, prestaciones de empleo, reducciones de gastos salarios. Parece que ya podemos saber quién es el que más ha perdido con esta crisis.
En esta guerra los medios de comunicación ya han dejado claro en qué trinchera están: en la de sus dueños. Curioso que los tres paises más atacados por los especuladores y algunos medios internacionales sean los 3 únicos en los que gobiernan en solitario partidos socialistas: España, Portugal y Grecia. Seguro que sólo es casualidad. También el hecho de que se ataque desmesuradamente a los sindicatos en España en una campaña de desprestigio alarmante, o la increible preocupación que hay en los medios de comunicación españoles por todo lo que acontece en la Venezuela de Chávez.
Aquí hay una guerra: neoliberalismo y capitalismo contra todo lo demas. Trabajadores contra empresarios. Derechos sociales frente a individuales. Libertad de mercado absoluta frente a regulación.
Y en esta guerra yo no tengo duda sobre el bando en que prefiero estar.
Dos años después de su comienzo "oficial", los resultados demuestran que esta crisis beneficia al capitalismo: establece un mundo de precariedad en el que se recortan derechos y se inyecta al trabajador el miedo, lo que ayuda a mantenerlos sometidos y obedientes (recomiendo la lectura de Naomi Klein y su "Doctrina del Shock"). Seamos realistas: todos estamos acojonados. Si estás en el paro, aceptas condiciones laborales extremas con tal de poder salir adelante. Y si tienes trabajo, vives cada mes en el filo de la navaja, con el terrible miedo a quedarte sin empleo. Y en estos meses lo hemos visto claro: las grandes empresas han despedido trabajadores con la excusa de la crisis, los gobiernos han recortado derechos, se han reducido salarios, prestaciones de empleo, reducciones de gastos salarios. Parece que ya podemos saber quién es el que más ha perdido con esta crisis.
En esta guerra los medios de comunicación ya han dejado claro en qué trinchera están: en la de sus dueños. Curioso que los tres paises más atacados por los especuladores y algunos medios internacionales sean los 3 únicos en los que gobiernan en solitario partidos socialistas: España, Portugal y Grecia. Seguro que sólo es casualidad. También el hecho de que se ataque desmesuradamente a los sindicatos en España en una campaña de desprestigio alarmante, o la increible preocupación que hay en los medios de comunicación españoles por todo lo que acontece en la Venezuela de Chávez.
Aquí hay una guerra: neoliberalismo y capitalismo contra todo lo demas. Trabajadores contra empresarios. Derechos sociales frente a individuales. Libertad de mercado absoluta frente a regulación.
Y en esta guerra yo no tengo duda sobre el bando en que prefiero estar.
5/27/2011
Según la prensa en España, esto es una "batalla campal"
Hoy se ha desalujado en la Plaza Catalunya de Barcelona a los manifestantes acampados allí. Las formas han sido estas:
Que se enteren. Que se enteren en todo el mundo de que esta es la calidad de la democracia que tenemos en España
Que se enteren. Que se enteren en todo el mundo de que esta es la calidad de la democracia que tenemos en España
5/25/2011
La sonrisa como arma revolucionaria
Ellos no lo entienden. Manifestarse no puede ser eso. Miran el telediario y encuentran gente sonriendo. Batucadas, charangas, clowns y pancartas tratando de hacer humor de todo esto. Ellos, los de siempre, dicen que eso no puede ser. Que hay que manifestarse con cara de enfadado. Incluso afirman haber visto a alguno con una cerveza en la mano. Una vergüenza. Inadmisible. Y no hablemos ya de las pintas de muchos de ellos.
Nada. Que manifestarse no puede ser eso. Que manifestarse sólo puede ser lo que ellos dicen que es. Y para colmo, no se veían banderas de España. Lo dicho, una vergüenza. La única democracia posible, la suya. Y que nadie sonría, que no hay arma revolucionaria mas peligrosa que esa.
La lucha continúa. Y las revoluciones, como el amor, son eternas mientras duran.
Nada. Que manifestarse no puede ser eso. Que manifestarse sólo puede ser lo que ellos dicen que es. Y para colmo, no se veían banderas de España. Lo dicho, una vergüenza. La única democracia posible, la suya. Y que nadie sonría, que no hay arma revolucionaria mas peligrosa que esa.
La lucha continúa. Y las revoluciones, como el amor, son eternas mientras duran.
5/23/2011
Mi primera, y quizás la última, reflexión sobre las elecciones de hoy en España
En España hay 35 millones de personas con derecho a voto. PSOE y PP, los dos partidos mayoritarios, han recibido 14 millones de votos. No llegan ni al 40%. ¿Legitimidad? ¿Dónde? Entre la euforia de unos y la debacle de los otros, quizás deberían reflexionar un poco al respecto. El sistema está fallando.
La suma del voto en blanco y el voto nulo es de 917.000. Si fuera un partido político, se situaría como el cuarto más votado.
5/20/2011
Lo que queremos
No queremos hablar, queremos tener voz.
Queremos hacer visible lo invisible.
Andar por donde estaba prohibido.
Taparnos la cara para que nos vean.
Gritar en voz baja. Atarnos en libertad.
Amar el odio. Ser nosotros, y no ellos.
Decir que sí a los que dicen que no.
Abrir los ojos cerrados.
Enseñar a los que no quieren aprender.
Hacer verdad todas las mentiras.
Abrazar al que no se deja.
Hacer posible lo imposible.
Volar aunque no nos dejen.
Que lo irreal se convierte en real.
Volver a hacer de todos lo que nunca fue de nadie.
Y hacer que este principio tenga un gran final.
Porque queremos aquello que no podemos tener.
Sólo es eso. Nada más.
Queremos hacer visible lo invisible.
Andar por donde estaba prohibido.
Taparnos la cara para que nos vean.
Gritar en voz baja. Atarnos en libertad.
Amar el odio. Ser nosotros, y no ellos.
Decir que sí a los que dicen que no.
Abrir los ojos cerrados.
Enseñar a los que no quieren aprender.
Hacer verdad todas las mentiras.
Abrazar al que no se deja.
Hacer posible lo imposible.
Volar aunque no nos dejen.
Que lo irreal se convierte en real.
Volver a hacer de todos lo que nunca fue de nadie.
Y hacer que este principio tenga un gran final.
Porque queremos aquello que no podemos tener.
Sólo es eso. Nada más.
5/19/2011
Un ejemplo de joven español
He estudiado durante 5 años una licenciatura. Al terminarla hice 3 meses de prácticas en un organismo público. Las prácticas eran, efectivamente, "trabajar sin cobrar ni un solo duro".
Después estudié un Master, que costaba 6.000 euros, pagado a plazos por mi padre con un dinero que no teníamos. Lo estudié porque por entonces se decía que era la única opción de conseguir trabajo. Efectivamente, cualquier parecido con la realidad era sólo una coincidencia.
Durante más de dos años estuve trabajando como Becario media jornada en otro organismo público. Pasados los dos años me quedé sin el puesto y me fui al paro, sin cobrar ni un solo duro. Durante 8 meses busqué trabajo y lo más interesante que me ofrecieron fue trabajar como comercial sin sueldo. Si vendías, cobrabas, si no, no cobrabas. Si esto fue lo más interesante que me ofrecieron imagina como eran otros.
Durante todo este tiempo sacaba tiempo y dinero de donde podía para estudiar cursos de inglés, de informática y para intentar montar proyectos por mi cuenta.
Al final acabé consiguiendo un trabajo, de forma milagrosa, en algo para lo que no he estudiado en toda mi vida, con unos horarios terribles y sin ninguna protección social. De momento lo conservo. ¿Mi contrato? A veces es de un mes, otras veces de tres, y mi jefe me ha dicho que quizás en el próximo tenga suerte y me lo hagan de nueve. Y durante alguna que otra semana incluso he estado trabajando sin contrato, aunque esto creo que no debería decirlo en un sitio público. Cada vez que se acerca el momento de renovarlo mi superior me hace comentarios sobre lo difícil que va a ser conseguirlo esta vez.
Desde hace unos años me han explicado a través de todos los medios de comunicación que esto me ocurre porque estamos en crisis. Supuestamente esta crisis fue provocada por la especulación, la codicia de los bancos, la "burbuja" inmobiliaria y la desregulación.
La solución a esto, no se cansan de repetir, es que el Estado no gaste dinero, que se suban los impuestos, se aumente la edad de jubilación, se bajen los salarios, se instaure el despido libre, y se inyecte dinero a los bancos. En definitiva, que los ciudadanos nos apretemos el cinturón, que trabajemos más y que cobremos menos.
Ahora yo, junto a muchos otros, hemos salido a la calle a manifestarnos.
Nos dicen que somos unos antisistema, que estamos haciendo algo ilegal, y que lo que tenemos que hacer es ir a votar.
Debo haberme perdido algo, porque desde hace mucho tiempo tengo la sensación de que me han tomado el pelo.
No es que sea antisistema, es que el sistema es antiyo.
Después estudié un Master, que costaba 6.000 euros, pagado a plazos por mi padre con un dinero que no teníamos. Lo estudié porque por entonces se decía que era la única opción de conseguir trabajo. Efectivamente, cualquier parecido con la realidad era sólo una coincidencia.
Durante más de dos años estuve trabajando como Becario media jornada en otro organismo público. Pasados los dos años me quedé sin el puesto y me fui al paro, sin cobrar ni un solo duro. Durante 8 meses busqué trabajo y lo más interesante que me ofrecieron fue trabajar como comercial sin sueldo. Si vendías, cobrabas, si no, no cobrabas. Si esto fue lo más interesante que me ofrecieron imagina como eran otros.
Durante todo este tiempo sacaba tiempo y dinero de donde podía para estudiar cursos de inglés, de informática y para intentar montar proyectos por mi cuenta.
Al final acabé consiguiendo un trabajo, de forma milagrosa, en algo para lo que no he estudiado en toda mi vida, con unos horarios terribles y sin ninguna protección social. De momento lo conservo. ¿Mi contrato? A veces es de un mes, otras veces de tres, y mi jefe me ha dicho que quizás en el próximo tenga suerte y me lo hagan de nueve. Y durante alguna que otra semana incluso he estado trabajando sin contrato, aunque esto creo que no debería decirlo en un sitio público. Cada vez que se acerca el momento de renovarlo mi superior me hace comentarios sobre lo difícil que va a ser conseguirlo esta vez.
Desde hace unos años me han explicado a través de todos los medios de comunicación que esto me ocurre porque estamos en crisis. Supuestamente esta crisis fue provocada por la especulación, la codicia de los bancos, la "burbuja" inmobiliaria y la desregulación.
La solución a esto, no se cansan de repetir, es que el Estado no gaste dinero, que se suban los impuestos, se aumente la edad de jubilación, se bajen los salarios, se instaure el despido libre, y se inyecte dinero a los bancos. En definitiva, que los ciudadanos nos apretemos el cinturón, que trabajemos más y que cobremos menos.
Ahora yo, junto a muchos otros, hemos salido a la calle a manifestarnos.
Nos dicen que somos unos antisistema, que estamos haciendo algo ilegal, y que lo que tenemos que hacer es ir a votar.
Debo haberme perdido algo, porque desde hace mucho tiempo tengo la sensación de que me han tomado el pelo.
No es que sea antisistema, es que el sistema es antiyo.
Algunos artículos interesantes para entender lo que está sucediendo estos días en España
Carta de José Luis Sampedro.
Siete ideas sobre Democracia Real Ya.
Stephan Hessel, el autor de "Indignaos!!", agradablemente sorprendido por lo sucedido en España
Artículo de Pablo Iglesias sobre la represión de la manfiestación del pasado domingo.
O no entienden nada, o lo entienden todo.
Siete ideas sobre Democracia Real Ya.
Stephan Hessel, el autor de "Indignaos!!", agradablemente sorprendido por lo sucedido en España
Artículo de Pablo Iglesias sobre la represión de la manfiestación del pasado domingo.
O no entienden nada, o lo entienden todo.
5/17/2011
#spanishrevolution
(fotografía tomamada en la Puerta del Sol de Madrid la tarde del 17 de mayo)
Es el momento. Ha llegado la hora. Primero fue Egipto. Luego vinieron Siria, Libia, Marruecos. También lo vimos en Islandia y Grecia. Muchos creíamos que no lo veríamos en España, que estábamos dormidos y no haríamos nada. Pero ha pasado. Ha prendido la mecha. La gente ha empezado a salir a la calle. Porque nunca es tarde.
Somos parados, precarios, becarios, mileuristas. Muchos licenciados, con Masters, experiencia, idiomas. Hemos hecho lo que nos dijeron que teníamos que hacer. Y luego nos han estafado. Ha llegado la hora de decir basta.
Políticos, banqueros, empresarios, en definitiva: los poderosos. Teneis motivos para estar preocupados. Estamos hartos. Y lo vamos a demostrar.
Queríamos una Revolución, y ya la tenemos. Esta vez nos les va a quedar más remedio que sacarnos en el telediario.
Y así estaba la Puerta del Sol el pasado 15 de mayo:
Es el momento. Ha llegado la hora. Primero fue Egipto. Luego vinieron Siria, Libia, Marruecos. También lo vimos en Islandia y Grecia. Muchos creíamos que no lo veríamos en España, que estábamos dormidos y no haríamos nada. Pero ha pasado. Ha prendido la mecha. La gente ha empezado a salir a la calle. Porque nunca es tarde.
Somos parados, precarios, becarios, mileuristas. Muchos licenciados, con Masters, experiencia, idiomas. Hemos hecho lo que nos dijeron que teníamos que hacer. Y luego nos han estafado. Ha llegado la hora de decir basta.
Políticos, banqueros, empresarios, en definitiva: los poderosos. Teneis motivos para estar preocupados. Estamos hartos. Y lo vamos a demostrar.
Queríamos una Revolución, y ya la tenemos. Esta vez nos les va a quedar más remedio que sacarnos en el telediario.
Y así estaba la Puerta del Sol el pasado 15 de mayo:
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