2/28/2009

INTERRUPTOR

Estás muy raro (todavía más). Vas por el mundo sin estar. Te hablan y no escuchas. Miras, pero no ves. Tu cuerpo está en un lugar mientras tu mente viaja a kilómetros de distancia. Tu humor es como un disparo por la espalda. El horizonte se convierte en un ocaso al que viajar. Y en cuanto puedes te escondes, allí donde nadie te puede ver, buscando sólo un poco de paz. Tan sólo eso. Y aprendes a esperar a la fuerza que te falta. Y esperas. Pero nada llega. Y pasan los días, y la vida se convierte en una inmensa sala de espera. Mientras tanto, te sumerges en el mar de la multitud, esperando que nadie te descubra. Y vuelas, como un ave migratoria que no sabe dónde va. El mundo se llena de dolor, y a veces piensas que el que sobra eres tú.
La vida pasa, y te bajas en marcha de todos los trenes a los que te invitan a subir. Sólo es continuar, nada más. Hasta que llega un momento en que todo para....

... y alguien enciende un interruptor.

3 comentarios:

laura dijo...

Bonito
Bonito
Bonito...

cómo conozco yo eso de bajarse en marcha de los trenes... eso sí que produce dolor...y deja más de una cicatriz en el alma, y en la piel...

mar dijo...

Pues a ver si alguien enciendo pronto el mío, porque ya vale de vivir a oscuras...

Mi vida sin mi dijo...

...es tan gráfico...a veces tengo la sensación que voy por la vida con los ojos cerrados y de repente, un día, zas, los abro...y todo cambia...