11/18/2009

El tiempo que te esperé

Traté de navegar por tu océano sin miedo a ahogarme. Y escapar de las tormentas. Pero no pude. Naufragué. La marea me llevó hasta la orilla y no te encontré.
Probé con las señales de humo y no sirvió de nada. Me acordé de Tom Hanks y de Lost. También del poema de Rodolfo Serrano. Me acordé de hablar solo.
Borré todas las huellas que iba dejando en la arena, tan sólo por entretenerme. Escribía versos en la orilla y me quedaba embobado mirando cómo la marea se los llevaba. Una y otra vez. Una y otra vez.
Busqué botellas para enviarte un mensaje, pero en esta maldita isla no había nada.

El tiempo que te esperé se me hizo eterno...
Y no encontré otro final más apropiado que el que todo el mundo imagina.

2 comentarios:

palabras a tiempo dijo...

A mi esperar nunca me gustó, pero hace pocos meses lo hice por la cantidad de cariño que puede quedar caliente y viva en lo mas hondo de nuestros corazones por alguien que no nos merece.
Sin embargo, mi situacion ha cambiado (no se si se asimilara a tu final) pero...lo que puedo decirte que ya no espero, no, me cansé, y lo hice saber, y ademas, ya no hay nada que esperar, ya no hay nada que a mi me valga la pena para mantenerme en lucha con el reloj.

Besitos

Jara dijo...

Vaya... el habitante de la isla... pásate por el blog del señor serrano que te ha escrito una carta ;)

[yo llevo fatal esto de esperar, me va a dar algo :S]