12/22/2009

pértigas

Escribo desde una mesa y un ordenador a los que no voy a volver nunca más. Tengo un montón de papeles que recoger y tareas pendientes que realizar. Trato de convencerme de que esto es lo mejor, pero me da miedo. Y me siento como un saltador de pértiga antes de hacer el salto.
A partir de ahora todo será distinto y estaré en otro lugar. Aunque aún no sé cuál. Y digo adios a las rutinas que aprendí, sin saber lo que va a pasar.

2 comentarios:

Jara dijo...

Que aprenderás otras rutinas... así andamos todos.

(a ver si me toca la loto y monto algo y te contrato... socios, te imaginas?)

illeR dijo...

A veces los cambios son para bien, aunque ese momento no nos demos cuenta. Yo hace unos meses estaba en otro trabajo (y en otra ciudad), deje aquello despues de dos años en esa empresa y me costo bastante tomar la decision de irme, me sentia como tu, a punto de dar un salto que no sabia a donde me iba a conducir...pero bueno, al final, todo encaja, poco a poco, todo encaja...