10/20/2008

6:58 A.M.

Estoy en bolas, bañándome en una playa del Cantábrico. De fondo veo a mis colegas jugando con unas vacas en una pradera verde. Qué buen rollo. De repente noto que alguien me agita, y despierto de forma terrible y grotesca. Efectivamente, estaba soñando. Y el cabrón que me agita es mi hermano, que tiene lo de despertarme como una de sus principales tareas vitales. Es octubre, otoño, y estoy en Madrid. Más que despertarme, me dejo caer en la mañana. Me pongo a preparar la cafetera, y mi mente somnolienta tiene la brillante idea de poner azúcar en el lugar reservado para el café. Veo el telediario y dicen que Colin Powell apoya a Obama y que este le va a reservar un hueco en su gobierno. Y yo pienso que los mojitos debían de llevar efecto retroactivo, porque si no no entiendo nada.
Llevo muy mal lo de madrugar. ¿Alguna rica (o rico, ya puestos...) millonaria en la sala?

P.D: ya sé hacer salsa carbonara y estoy aprendiendo a hacer flanes de naranja. De mayor voy a ser amo de casa.

2 comentarios:

Liedchen dijo...

yo hago lentejas y trufas de chocolate, ¿te hace?

acróbatas dijo...

jajaja...aquí una experta en tortilla de patatas! :)

Despertarse en mitad de un sueño de esos que te gustan y disfrutas de verdad es una gran putada!

Un besooo!
Vanessa